sábado, 13 de octubre de 2012

Por mucho que se agasaje

Por todos es sabido que el pasado 1 de octubre, se celebró en El Salvador el muy conocido “Día del Niño”, día en el cual se agasaja a todos los niños y niñas, ya sea en sus centros de estudio, o bien por familiares. Todos guardamos gratos recuerdos de aquellos momentos, en los que los que los profesores se vestían con el uniforme escolar y pasean como un alumno más por las aulas. ¿Se acuerdan? ¿Divertido, verdad? Pero, ¿Qué avances ha tenido nuestro país en materia de niñez y adolescencia? El 27 de marzo de 2009, la UNICEF en El Salvador, declaraba su satisfacción al haber aprobado la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (LEPINA). Miriam de Figueroa, Representante del UNICEF en El Salvador en aquel momento, consideró que “la aprobación unánime de esta ley refleja el compromiso del Estado en velar por los derechos de la infancia y la adolescencia, y el desafío pendiente para todos los habitantes de El Salvador es el cumplimiento efectivo de dicha ley”. Ese mismo año, en diciembre, más de cien alcaldías firmaron el convenio “Sello de aprobación” en pro de los derechos del niño. Este tiene como énfasis promover mejores condiciones de vida para los niños del país, sin importar si el municipio es grande o pequeño, así lo apuntó Miriam de Figueroa. Por deducción. El Salvador es uno de los países más interesados en el desarrollo de los niños y niñas, promoviendo iniciativas como las antes mencionadas, o bien facilitando -en alguna medida- los medios para que la niñez tenga oportunidades y acceso a la educación, un derecho fundamental. Esto se ha hecho mediante la entrega de útiles escolares, calzado, uniformes y alimentación -tema que tanta controversia causó en su momento. Si de desarrollo estamos hablando, hay que tomar en cuenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de la Naciones Unidas, de los cuales El Salvador es firmante. Dichos objetivos, fueron trazados en el año 2000, con fecha de terminación en el 2015, y tienen como finalidad mejorar la calidad de vida de las familias alrededor del mundo, concentrando esfuerzos en los países más pobres, ayudados por los más ricos. De esto objetivos, al menos tres de ellos, a mi criterio, van dirigidos específicamente al cuido, protección y desarrollo de la niñez: Educación Universal, Reducir la mortalidad de los niños y Mejorar la salud materna. Hablar de los indicadores de estos ODM es extenso, esa es harina de otro costal. ¿Cuáles han sido los progresos en esta materia en El Salvador? ¿Ha habido alguna mejoría tangible? ¿Se han cumplido las expectativas? Según un informe presentado en el 2009 por el PNUD, analizando los logros alcanzados en 2007, considera a El Salvador “parcialmente satisfecho”, por haber alcanzado dos objetivos de los ODM. En temas de acceso a la educación se logró la permanencia del una 75.4% de los alumnos que inician desde el primer grado hasta el sexto. Esta deserción se debe, según el informe, a que el acceso resulta muy costoso para familias en el área rural, a pesar de que la matrícula llegó, en ese mismo año, a un 94.8%. El mismo informe subraya que la subnutrición infantil pasó de un 11.2% a un 8.6%, entre 1991 y 2007. Pero todo tiene su contraste. En abril de este año, la FESPAD desarrolló el foro denominado: Situación de avances de los derechos de la niñez y adolescencia, El Salvador, 2010. En el que se cuestionaron el aumento de penas carcelarias para menores de 18 años acusados de cometer crímenes graves ya que, según la FESPAD, atenta principalmente contra los Derechos fundamentales de la niñez y no hay ningún avance endureciendo las penas. Posición que es de mi aprobacion Si queremos celebrar un verdadero “Día del Niño”, aun falta mucho. En temas de salud, educación, familia. Que se logren los ODM al 2015, habrá que ponerlo en tela de juicio. Aun así, ¡Feliz Día del Niño para todos!